Las EPS del país tienen un déficit de capital más de 6,5 billones

Estas serían las EPS con más índice de déficit de capital en el país.

Todo indica que hay numerosas Entidades Promotoras de Salud con serios quebrantos económicos y no como lo han querido hacer las autoridades que el problema obedece solo a una o dos. Pero lo que más preocupa es que el sector pide urgentemente una inyección de capital, el cual se veía cercano con la posible venta de Medimás EPS a un grupo extranjero, la cual se vio truncada por una medida del Tribunal de Cundinamarca.

Según el más reciente Informe de Seguimiento de Indicadores Financieros de Permanencia para EPS de la Superintendencia Nacional de Salud, 28 de las 36 EPS del país no tendrían hoy el patrimonio adecuado para estar en funcionamiento y atender adecuadamente a sus usuarios. Es más, el déficit patrimonial y, por tanto, las necesidades de capitalización de estas entidades serían alrededor de $6,5 billones.

Esta situación en otro sector sería causal inmediata de liquidación. Sin embargo, la ley de habilitación financiera del 2014, que creó el régimen de solvencia, les brindó a estas entidades siete años para alcanzar el patrimonio adecuado que respalde la operación. El objetivo de esta determinación es contar con entidades más fuertes y robustas, así sean muchas menos.

De las 28 EPS con déficit patrimonial, 17 pertenecen al régimen subsidiado, 8 son del régimen contributivo y tres operan en ambos sistemas. Por esto, las mayores necesidades de capitalización están en el régimen subsidiado con más de $4 billones por los déficits de entidades como Savia, Asmet Salud, Capital Salud, Emssanar, Comfacor y Ambuq.

En el régimen contributivo está la entidad con las mayores necesidades de capitalización: Coomeva EPS, que tiene un déficit patrimonial de $954.000 millones, seguido por Famisanar, SOS EPS y Cruz Blanca. En total, las entidades del régimen contributivo requieren $2,2 billones.

Salud Vida y Nueva EPS que operan en los dos regímenes tienen una pérdida de más de $1 billón. Dado que estas son cifras a 2017 no tienen en cuenta la reciente capitalización de la Nueva EPS ni la información completa de Medimás que comenzó a operar hacia finales de este año.

De acuerdo con lo anterior, existen varias EPS en peor estado que Medimás que pese a su condición no han estado en el ojo del huracán, por lo cual pareciera haber una persecución en contra de la misma. La EPS más grande del país no está entre las 10 primeras y tampoco ha cumplido los siete años para alcanzar un posible equilibrio económico.

Esta docena de entidades que atiende a más de 16,5 millones de pacientes concentra el grueso de las necesidades de capitalización del sector, lo cual significa que más de la mitad del sistema de salud funciona con entidades en déficit.

Durante 2017 el esfuerzo de capitalización realizado por parte de las EPS alcanzó $588.000 millones. Esto es más de lo efectuado en las vigencias 2015 y 2016 que fueron de $382.000 y $459.000 millones, respectivamente. Así, el total de capitalizaciones en estos tres primeros años del periodo de transición asciende a $1,4 billones.

Para la Superintendencia de Salud, si bien la capitalización pareciera baja, anteriormente no se había visto un fenómeno de capitalización de esta magnitud. De hecho, el monto capitalizado en estos tres años representa casi una tercera parte del defecto patrimonial inicial y los esfuerzos que exige la norma son menores al principio y suben con el tiempo. Por eso, no dudan en afirmar que la foto del sector cambiará en los próximos años.

Además, destacan que, de lo capitalizado en estos años, $710.000 millones corresponden a capitalizaciones en efectivo y los otros $718.000 millones a otras fórmulas, como la capitalización de utilidades y acreencias. Por esta razón, es que muchas Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) han terminado como socias y hasta dueñas de EPS. Un fenómeno de integración vertical a la inversa.

REDACCIÓN.