Los fraudes financieros también afectan a la salud

Un estudio demuestra un mayor riesgo de sufrir enfermedades físicas y mentales entre los defraudados

En la semana en la que entra en vigor la nueva ley hipotecaria, nos centramos en los efectos que pueden tener las prácticas abusivas del sector financiero entre las personas que solicitan un préstamo hipotecario o que se vieron afectadas por fraudes como el de las preferentes durante la crisis económica, muchos mayores de 65 años. Es de sobra conocido que este tipo de engaños pasan factura a nivel social y económico entre las personas que lo sufren, pero un nuevo aspecto a tener en cuenta son sus posibles daños en la salud. Varios estudios científicos apuntan que ser víctima de un fraude financiero se identifica como un factor de riesgo para la salud.

Aunque la Unión Europea ya alertó sobre la necesidad de revisar el impacto de los fraudes en la salud, son todavía escasas las investigaciones que se ocupan del tema. El reciente estudio Fraudes financieros, salud mental y utilización de servicios de salud del Instituto Mixto de investigación ENS-UNED presentado hace unos días en la I Jornada de seguimiento de proyectos IMIENS (@IMIENS_UNED) confirma que “el fraude bancario grave afecta negativamente a la salud de la población, tanto física como mental“. Entre sus posibles efectos destaca un mayor estrés psicosocial o mayor probabilidad de sufrir dos enfermedades a la vez, “por lo que los resultados del estudio ponen de manifiesto la magnitud de este problema de salud pública”, según sus investigadoras.